Las guerras de la familia

Los Massacesi y los Ottone: 600 años de historia, de enemigos a amigos

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Le Marche, Italia · Siglo XV · Alrededor del año 1400

En las tierras de Le Marche, durante la Edad Media, dos familias se enfrentaron en una disputa cuyo origen exacto se perdió en el tiempo. Los Massacesi por un lado. Los Ottone por el otro.

El conflicto fue escalando hasta convertirse en una guerra abierta entre los dos clanes, forma habitual de resolver diferencias en aquella época. En la primera batalla, los Ottone vencieron a los Massacesi.

Pero la historia no terminó ahí.

El Cardenal y el Papa

Dentro del Vaticano había un Cardenal Massacesi. Y ese cardenal fue directamente al Papa Benedicto XIII para pedirle algo que, en ese tiempo, era un recurso perfectamente válido: el ejército papal.

Con ese apoyo, los Massacesi revirtieron el resultado de la guerra y derrotaron a los Ottone, adjudicándose el triunfo final.

El escudo envilecido

En aquella época, perder una guerra tenía consecuencias heráldicas concretas. Un escudo familiar podía ser confiscado, "tachado" por deshonor o declarado escudo envilecido —despreciable, sin valor legal ni prestigio. Las familias derrotadas solían perder sus tierras, sus títulos y el derecho a portar sus emblemas.

En ese contexto, el Papa consideró que el escudo original de los Massacesi —que había sido arrastrado por la guerra— debía ser reemplazado. Y les otorgó un nuevo escudo: el que porta la familia hasta el día de hoy.

Escudo original

Escudo heráldico original de los Massacesi

El primer escudo, perdido en la guerra

Escudo nuevo

Escudo heráldico nuevo de los Massacesi, otorgado por el Papa

El emblema otorgado por el Papa

600 años después, en Mendoza

La historia podría haber terminado ahí, en las tierras de Le Marche en el siglo XV. Pero tiene un capítulo más, y ocurre en Argentina.

Claudio Massacesi, radicado en Mendoza, tiene entre los mejores recuerdos de su infancia a su gran amigo Claudio Luis Ottone. Juntos desde los primeros años del colegio primario hasta el fallecimiento de Claudio Luis —más de 50 años de amistad— y hoy continúa el vínculo con la hermana melliza de él, Eliana Lucía Ottone.

La conexión entre los apellidos no la conocían. Fue en un viaje a Italia de Florindo Massacesi —padre de Claudio— cuando se supo la historia de la familia y de los escudos. Los dos Claudios empezaron entonces a investigar el origen de los Ottone: ¿tendrían también títulos de nobleza?

La respuesta la tenía el nono Stefano Ottone. La sorpresa fue total: confirmó que su familia tenía títulos de nobleza, y que eran descendientes directos de aquella familia con la que los Massacesi habían estado en guerra seiscientos años antes.

Hoy, en pleno siglo XXI, las dos familias se reencuentran en otro continente, en otro país. Y son grandes amigos.

A veces la historia da vueltas que nadie podría haber imaginado.

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